¿Qué hacer si tu hijo empieza el colegio y apenas habla?
El inicio del colegio es un momento emocionante, pero también puede generar muchas dudas, especialmente cuando nuestro hijo habla poco o le cuesta comunicarse.
No todos los niños desarrollan el lenguaje al mismo ritmo. Sin embargo, cuando un niño comienza la etapa escolar es importante que disponga de unas habilidades comunicativas que le permitan:
Expresar sus necesidades.
Comprender las instrucciones de la profesora.
Relacionarse con otros niños.
Participar en juegos y actividades.
Aprender nuevo vocabulario cada día.
¿Cuándo conviene prestar más atención?
Sería recomendable consultar con un logopeda si el niño:
Utiliza muy pocas palabras para su edad.
Se comunica principalmente mediante gestos.
Forma frases muy cortas o incompletas.
Parece entender poco las instrucciones.
Se frustra porque no consigue expresar lo que quiere decir.
Prefiere no hablar con otros niños o adultos.
Su pronunciación dificulta que los demás le entiendan.
Cuanto antes se identifiquen las dificultades, antes podremos ofrecerle las herramientas que necesita. Hay que tener en cuenta que la timidez y las dificultades del lenguaje no son lo mismo.
Un niño tímido suele hablar con personas de confianza, aunque le cueste hacerlo en situaciones nuevas. En cambio, un niño con dificultades en el desarrollo del lenguaje suele tener problemas para expresarse en cualquier contexto, incluso con su familia.
En ocasiones pueden coexistir ambas situaciones, por lo que una valoración profesional ayuda a diferenciarlas.
¿Empezar el colegio hará que hable más?
Muchas familias esperan que el colegio “desbloquee” el lenguaje. Es cierto que convivir con otros niños ofrece muchas oportunidades para comunicarse, pero el colegio no sustituye una intervención cuando existe una dificultad del lenguaje.
Si un niño presenta un retraso o un trastorno del lenguaje, necesitará apoyos específicos para desarrollar sus habilidades comunicativas.
Antes y durante el inicio del curso podéis favorecer el lenguaje de forma natural:
Hablad mucho con vuestro hijo durante las rutinas diarias.
Leed cuentos todos los días y haced preguntas sobre la historia.
Dad tiempo para que responda sin terminar sus frases.
Evitad anticiparos constantemente a lo que quiere decir.
Jugad a describir objetos, contar experiencias y ampliar su vocabulario.
Celebrad sus intentos de comunicación sin corregir continuamente.
Lo más importante es crear un entorno donde hablar resulte agradable y sin presión. Pero, si tienes dudas sobre el desarrollo del lenguaje de tu hijo, una valoración logopédica permite conocer si su desarrollo es el esperado para su edad o si necesita apoyo específico. La detección temprana facilita la intervención y favorece tanto el aprendizaje como la adaptación al colegio. Cada pequeño avance en la comunicación es también un paso hacia una mayor autonomía, confianza y participación en su día a día.
